El secreto para una Feliz Navidad

En la primera Navidad no hubo banquete ni regalos, solo un pesebre: una cuna improvisada para un salvador esperado. Ese pesebre nos invita a renovar la pasión por Jesucristo, la devoción a Dios y la búsqueda de su presencia. Se trata de un nacimiento, una nueva oportunidad para nosotros de comprender la dimensión y el poder de su mensaje.

Es un mensaje de adoración. Los sabios de oriente viajaron por meses hacia el pesebre. Cuando llegaron a Jesús, se postraron y lo adoraron (Mateo 2:11). La cultura materialista nos enseña que la navidad es comida, pirotecnia y regalos. Pero el pesebre nos desafía a colocar a Jesús en el centro de nuestra vida ¡Es tiempo de renovar tu pasión por ese Dios que dejó el cielo para salvarte!

Es un mensaje de reconciliación. El pesebre unió en adoración a clases antagónicas: ricos y pobres, sabios y pastores (Lucas 2:16). Su mensaje nos recuerda que no es posible una feliz navidad si alrededor de la mesa hay dolorosas ausencias y familiares enfrentados. Navidad es un tiempo para reconciliarse en Jesús ¡Atrevete a hacer esa llamada, atrevete a perdonar y pedir perdón!

Es un mensaje de generosidad. Los sabios llevaron sus tesoros a Jesús: oro, incienso y mirra (Mateo 2:11). Su ofrenda nos recuerda que la felicidad no está en recibir, sino en dar ¡Atrevete a conectar a tu familia con un espíritu de amor y generosidad! Inviten a una persona que estará sola en nochebuena, compren un regalo para esa familia necesitada. El corazón que da es un corazón feliz.

Hoy es una oportunidad. Desde la Iglesia de la Alameda te invitamos este sábado 24 y domingo 25 a vivir dos celebraciones únicas. Es tiempo de vivir una Navidad en Navidad.

Autor: pastor Abel Shwab.

Anuncios