El fin desde el principio

Siempre me ha impactado la vida de los grandes personajes de la historia. Esos hombres que lucharon por transformar su entorno, que dejaron un legado, esas personas gracias a quienes el mundo es un lugar diferente y mejor. Me apasiona discernir los principios que movilizaron sus vidas para aplicarlos a la mía.

Cuando observo a esas personas veo visión, veo amor y entrega por una misión. Pero dentro de toda esa batería de virtudes, observo una que es común a todos ellos: fueron hombres y mujeres que vieron el final desde el principio ¿Qué significa ver el final desde el principio? Significa tener la capacidad de ver el final deseado de nuestra vida, cuando apenas estamos comenzándola. Significa ver el edificio completo, con solo tener bocetado el plano. Ser hombres como Belgrano y San Martín, que vieron una américa soberana y libre décadas antes de librar la primera batalla. Ser un hombre como Mandela, que se vió liderando una nación, libre de la opresión y la desigualdad, aun estando preso en la celda más oscura. Ser como el Apóstol Pablo, quien vió el mundo iluminado por el Evangelio desde el primer día en que Dios visitó su vida. Ver el fin desde el principio significa tomar lápiz y papel, y comenzar hoy mismo a escribir con pasión y entrega la vida que anhelamos lograr.

Quizá estas palabras nunca lleguen a ser más oportunas que hoy, que estamos a punto de terminar un año. Este es un tiempo de balance y proyección. Es momento de dejar de lamentarte por lo que no hiciste, levantarte y comenzar a escribir el 2017 que deseas conquistar para tu vida, para tu familia, para cada uno de tus proyectos, para tu servicio a Dios.

Te propongo que durante los últimos días del año, hagas lo siguiente: piensa en el 2017 como si fuera el último año de tu vida. Piensa en 2017 como la última oportunidad de librar esas batallas que tenés por delante. Ese ejercicio te ayudará a evitar batallas absurdas, esa eterna tendencia humana a dedicar horas de nuestra vida a actividades carentes de sentido. Te ayudará a decirle “no” a lo urgente, y comenzar de decirle “si” a lo vital y trascendente para tu proyecto de vida.

¿Qué clase de persona deseas llegar a ser? ¿Cuál es tu próximo desafío de madurez por concretar este 2017? ¿Qué clase de familia deseas construir? ¿Qué proyectos estas postergando y necesitas comenzar este año?

No hay mejor lugar para terminar y comenzar un año que la Casa de Dios. La Biblia dice “encomienda al Señor tu camino, confía en Él  y Él actuará” (Salmo 37:5). Nadie está más interesado que Dios en regalarte un gran y maravilloso año, un puente para comenzar a vivir una aventura maravillosa. Aférrate a Él con todo tu corazón, y comienza junto a Él cada año.

Desde la Iglesia de la Alameda te invitamos este sábado 31 y domingo 1 a vivir dos celebraciones únicas. Es tiempo de desafiarnos, es tiempo de recorrer un Puente al Futuro.

Autor: pastor Abel Shwab.

 

Navidad, cuando Dios toca tu puerta

 

Navidad viene del término “Natividad” o “Nacimiento”. Es la fiesta para recordarnos que hace un poco más de dos mil años, nacía Jesús de Nazaret. Si bien la fecha cierta del nacimiento de Jesús es una incógnita, desde que los cristianos de la antigüedad propusieron hacerlo el 25 de diciembre se trasformó en uno de los eventos más importantes de nuestro calendario.

¿Por qué es tan importante Navidad?

En primer lugar por la relevancia del evento y la persona que recuerda. Casi todas las religiones enseñan acerca de cómo el hombre puede ascender a Dios, pero Navidad nos enseña acerca de cómo Dios mismo desciende hasta los hombres. El creador del universo, Dios, registró su visita en nuestra tierra. Y eso no puede quedar desapercibido.

En segundo lugar, Navidad es importante por la razón misma de esta visita. Los sucesos de Navidad conllevan una buena noticia: Dios viene a liberarnos de nuestra esclavitud más profunda. A rescatarnos de nuestro fracaso moral y espiritual. Si el problema más grave de la humanidad fuera económico, Dios hubiera enviado un administrador. Si fuera educativo, Dios hubiera enviado un pedagogo. Si fuera emocional, Dios hubiera enviado un terapeuta ¡Pero porque el problema más serio es espiritual, Dios envió un Salvador!

Pero la razón más crucial por la que Navidad es tan importante es por el resultado de esa tremenda visita: la posibilidad abierta y permanente de un encuentro personal con Dios. Jesús dijo: “Yo estoy a tu puerta, y llamo; si oyes mi voz y me abres, entraré en tu casa y cenaré contigo” (Apocalipsis 3:20). Y de alguna manera cada nochebuena despertamos a la expectativa de ese encuentro que cambia todo.

Nuestra generación se ha ocupado de quitar a Jesús de la Navidad. Y colocado toda una larga lista de sustitutos: ha reemplazado la expectativa del milagro por la fantasía de la magia, ha reemplazado al Niño de Belén por un señor gordo vestido de rojo, una jornada de adoración por una jornada de descontrol, una noche de paz por una noche sin dormir, una mañana de esperanza por una mañana de resaca, un tiempo de regalar generosamente por un tiempo de comprar compulsivamente.

Sin embargo hay miles que no han perdido la memoria y este fin de semana buscaremos en nuestras mesas familiares y en nuestras casas de oración experimentar una vez más la visita del cielo, y asegurarnos rendir adoración al Rey.

En el cumpleaños de Jesús, ¿en casa de quien estaremos? Esta es la propuesta de la Alameda: celebrar Navidad en Navidad. Devolver la Navidad a su Autor. Sera una celebración especial en nuestra nueva casa, donde participaremos toda la familia. No solo esperamos a los que habitualmente asisten, ¡sino muchos más! Hoy domingo a las 20hs homenajearemos a Jesús en el día de su nacimiento.

De este modo, podés venir este domingo a la noche para asegurar que tu fiesta no termine sin rendirle homenaje. Probablemente no podamos cambiar lo que hace el mundo sin Dios, pero podemos demostrar que somos hijos de Dios.

Mi oración, como pastor de esta gran comunidad, es que podamos vivir una gran fiesta, pero la verdadera fiesta solo puede ocurrir en la presencia del Salvador. Hay un regalo más grande que una gran comida, una gran salida, e incluso que un gran encuentro de familia. Y ese regalo ocurre cuando le damos el lugar que el Rey merece.

Decimos juntos: “¡Jesús toma tu lugar!”

Autor: pastor Fabián Ruiz

El secreto para una Feliz Navidad

En la primera Navidad no hubo banquete ni regalos, solo un pesebre: una cuna improvisada para un salvador esperado. Ese pesebre nos invita a renovar la pasión por Jesucristo, la devoción a Dios y la búsqueda de su presencia. Se trata de un nacimiento, una nueva oportunidad para nosotros de comprender la dimensión y el poder de su mensaje.

Es un mensaje de adoración. Los sabios de oriente viajaron por meses hacia el pesebre. Cuando llegaron a Jesús, se postraron y lo adoraron (Mateo 2:11). La cultura materialista nos enseña que la navidad es comida, pirotecnia y regalos. Pero el pesebre nos desafía a colocar a Jesús en el centro de nuestra vida ¡Es tiempo de renovar tu pasión por ese Dios que dejó el cielo para salvarte!

Es un mensaje de reconciliación. El pesebre unió en adoración a clases antagónicas: ricos y pobres, sabios y pastores (Lucas 2:16). Su mensaje nos recuerda que no es posible una feliz navidad si alrededor de la mesa hay dolorosas ausencias y familiares enfrentados. Navidad es un tiempo para reconciliarse en Jesús ¡Atrevete a hacer esa llamada, atrevete a perdonar y pedir perdón!

Es un mensaje de generosidad. Los sabios llevaron sus tesoros a Jesús: oro, incienso y mirra (Mateo 2:11). Su ofrenda nos recuerda que la felicidad no está en recibir, sino en dar ¡Atrevete a conectar a tu familia con un espíritu de amor y generosidad! Inviten a una persona que estará sola en nochebuena, compren un regalo para esa familia necesitada. El corazón que da es un corazón feliz.

Hoy es una oportunidad. Desde la Iglesia de la Alameda te invitamos este sábado 24 y domingo 25 a vivir dos celebraciones únicas. Es tiempo de vivir una Navidad en Navidad.

Autor: pastor Abel Shwab.